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lunes, 3 de septiembre de 2012

La culpa (Your Film Festival)

Festival de cine en Youtube organizado por Ridley Scott y Venecia
La culpa, de David Victori obtiene el primer premio.



¡Qué gran noticia! Un auténtico orgullo que alguien de aquí haya podido alzarse con este recién estrenado galardón.
David guioniza y dirige este corto de 12' que reune muchas características sobre un cine con el que  me identifico: thriller psicológico y fantástico sin efectos especiales digitales.
A partir de una idea bien desarrollada, transmite con envidiable simplicidad (esa escalera de caracol) un concepto tan potente y tan cinéfilo como la venganza, y un efecto tan profundo y tan de actualidad como la culpa. Y con ello ha dejado atrás a, ni más ni menos, 15.000 competidores!!
Mi más sincera y (sanamente) envidiosa felicitación para alguien que se ha ganado 400.000€ para su próximo proyecto, en el que podrá contar con el mismísimo Michael Fassbender, ahí es nada.
Una noticia del todo inspiradora para los tiempos que corren.

viernes, 17 de agosto de 2012

Prometheus

Cartelera:
Prometheus (2012), Ridley Scott

En el cine casi existen tantos gustos como peliculas hay. Pero hay algo que nunca cambia en un espectador cuando se dispone a ver una película. Lo admita o no, es indudable que, de una u otra manera, se parte de una expectativa. Y lo que constituye un reto mayor hoy en día es, precisamente, cumplir esas expectativas. En esta ocasión estamos ante un blockbuster sonado, anunciado y muy esperado por todos los fans de este especialista en sus orígenes en ciencia ficción de la buena, autor además del anuncio más famoso de la historia, sobre el Apple Macintosh.
Pues lo que me ha ofrecido es precisamente lo que me "promethía". Ni más, ni menos. Según se mire, esto puede significar una un reconocimiento o una crítica. Cada uno deberá juzgarlo en base a sus expectativas, pero está claro que ha cumplido en lo "fácil" y decepcionado en lo difícil: una buena historia. Eso sí, haciendo un repaso a la trayectoria de este director (amado y odiado) nadie podrá decir que se ha salido de su guión en lo que a su evolución se refiere: producto 100% scottiano, incluyendo en el término a su hermano Tony.
En mi caso, no salí ni impactado ni decepcionado, lo cual implica que disfruté con lo que iba a buscar, pero que tampoco me llevé conmigo ni una sola sorpresita estimulante. Buscaba y encontré, un despliegue impresionante de efectos especiales. Durante toda la peli asistimos a un carrusel de imágenes digitales en 3D, tecnología, bichos, artefactos, escenarios y demás que apabullan los sentidos. Puede no gustarte la ciencia ficción, pero debe reconocerse que el conjunto constituye verdaderamente un espectáculo visual. Me habría encantado ver lo que Stanley Kubrick hubiese podido hacer con todo ello.
Y como suele ocurrirle al señor Scott, ahí se aparcan las expectativas. Está claro que Alien (1979) sólo habrá uno. Da igual que hayan precuelas o secuelas. Lo que hacen falta son escuelas ... de guión. ¿Por qué rompernos el coco ideando nuevas historias si podemos casi fusilarlas añadiéndole efectos deslumbrantes por ordenador? 33 años después, el patrón de la mencionada cinta referencia de la ciencia ficción, que firmó el propio Ridley, se hace demasiado evidente durante el visionado, aunque parta de situaciones y planteamientos diferentes.
Nadie se preocupa de diseñar buenos personajes. Cada uno tiene su función en la historia como si fuesen peones de una fábrica. Noomi es imposible que pueda ser Sigourney. La percha de la Weaver imponía y se amoldaba bien a la fuerza del personaje. Sí es destacable el trabajo de un soberbio Fassbender como androide. Pero el papel de Charlize Theron sirve de analogía al de la peli: espectacular por fuera y vacía por dentro.

PARA: disfrutadores del nuevo cine espectáculo con aroma de revival de los 80
ABSTENERSE: los que no encuentran alicientes cuando la producción prima sobre el guión

viernes, 17 de febrero de 2012

Shame

Estrenos:
Shame (2011), Steve McQueen


Ya es difícil hoy en día meterse en un cine a ver una peli sin saber absolutamente nada de su trama. Especialmente, si ha sido reconocida fuera y/o premiada. Con esta lo he conseguido. Hombre, el cartel algo dice, pero no aclara nada evidentemente. Sí me apetecía volver a ver al Sr. Fassbender, que me ha gustado en recientes films.
La verdad es que es una de esas películas que cíclicamente entran en el controvertido club de las "polémicas", aunque a veces sea debido a una burda y descarada maniobra comercial. No es el caso. Estando inundada de sexo explícito, verbal y mental, a mí me ha parecido claro que la peli no versa sobre él. Lo que tampoco acepto, como he visto escrito en algún lado, es que sea un ejercicio para reflejar las adicciones varias y a la vez la soledad que asolan el mundo occidental contemporaneo. De ninguna manera.
Para poder defender lo que acabo de comentar voy a tener que desnudar la película desde mi punto de vista. Lo cual implica salpicar este modesto post de todo tipo de spoilers a partir de ahora, cosa que ya he comentado anteriormente que detesto hacer, pero que en este caso, valga la excepción, es inevitable. Así que recomiendo al que la quiera ver que no siga leyendo a partir de aquí.
No es una pelicula agradable de ver. Ni lo más mínimo. Es lo que conlleva ver a alguien sufrir. Pero creo que el mayor mérito del film es la persistente ocultación de lo que motiva ese sufrimiento. Los enganchados a la etiquetación hablarán de un adicto al sexo. Ese no es el tema. Michael Fassbender interpreta muy poderosamente el tormento de alguien que bajo una fachada como la de mucha gente acomodada, experimenta en su carne la duda sobre sí mismo. Y no me refiero a la vana orientación sexual, sino a algo que le traumatiza. El sexo para él es una huida o una persecución, de la que escapa o que anhela, y que tiene que ver con su imposibilidad para amar o para dejarse amar. La prueba es que en la única escena de sexo con sentimiento o verdadera pasión se ve incapaz de consumar.
Y lo que parece obvio es que ese trauma tiene su origen en una infancia que el guión escoge, con mucho criterio, omitir por completo. Lo que consigue, hábilmente, es todo lo contrario: que esté presente constantemente, reflejado en la relación con su hermana.
Insisto, la peli ni me parece agradable, ni la encuentro especialmente atractiva, pero le reconozco una fuerza expresiva bastante conmovedora. No con su explicidad, sino, como en el buen cine, con la evocación de lo que no se muestra.

PARA: interesados en personajes atormentados
ABSTENERSE: espectadores con el pudor por bandera

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Jane Eyre

Cartelera:
Jane Eyre (2011), Cary Fukunaga


Lo primero que se terciaría ante una obra literaria adaptada por enésima vez, tanto para la gran como para la pequeña pantalla, sería una inevitable comparación. Pues lo siento. No había visto ninguna de las anteriores. Así que he asistido con ganas de reparar ese sano desconocimiento de la famosa obra de Charlotte Brontë. Insisto, no sé qué nivel alcanzaron las anteriores, pero me descubro ante ésta.
Creo que el primer esfuerzo que exige una peli de época es el de intentar no condicionarse por la indudablemente numerosa cantidad de películas de este corte que todos hemos visto. Desde ese ángulo diría que no impacta lo más mínimo. Comentario un poco cruel, porque el nivel de exigencia de hoy en día, tanto en el cine de ciencia ficción como en éste, es alto en lo que a dirección artística se refiere.
Tampoco me voy a detener en aspectos originales de la novela (partiendo de la base de que haya sido fiel). Sí me apetece destacar que es una historia de amor con mayúsculas, y de las golosas para ser contada en imágenes, lo que sin duda explica su repetida adaptación.
De su producción me quedaría con dos aspectos: fotografía y música. En el primero, llama la atención el manejo de la oscuridad. Muy coherente no sólo con la época, sino con el tormento de los personajes. Sin duda habrá influido la experiencia en este campo de su joven y talentoso director. En cuanto a la música, me parece simplemente de una gran elegancia. Nunca destaca especialmente, pero no deja de acariciar durante todo el film.
Y he dejado para el final mi mayor sorpresa. Conocía a parte del reparto. Como no, a la siempre espléndida Judy Dench, al ultimamente omnipresente Michael Fassbender y hasta al ex-niño bailarin Jamie Bell, de Billy Elliot. Pero a quien no conocía es a la Srta. Mia Wasikowska.
Este pedazo de actriz merece mención aparte. Con 22 añitos realiza una impresionante interpretación en un papel más que difícil, haciendo un alarde de emotividad contenida que, aunque obligados por el personaje, ya me gustaría ver en más de una actriz consagrada. Apuntaros este nombre porque la vamos a ver muchas más veces. Empezando por Restless, la nueva película de Gus Van Sant. Con ganas de verla.

PARA: Románticos puros
ABSTENERSE: Adictos a emociones animales de la saga Crepúsculo

martes, 29 de noviembre de 2011

Un método peligroso

Cartelera:
Un método peligroso (2011), David Cronenberg


No se puede negar que hay una adjetivo que casa bastante bien con Cronemberg: inquietante. Y también hay algo muy de agradecer en los directores que vienen de haberse labrado un cartel: el cambio de registro. Soy completo desconocedor de su época inicial, algo más de su época media, con La Mosca (1986) e Inseparables (1988), pero he celebrado claramente en su época más reciente ejercicios más alejados del cine fantástico, como Crash (1996), Una historia de violencia (2005) y Promesas del este (2007). Y es precisamente con éstas últimas con las que creo que comparte un nexo común que inevitablemente va unido a la edad: la reflexión sobre nuestros instintos más profundos y el descubrimiento de nuestra verdadera identidad.
La prueba es que en esta ocasión ha ido a por el padre y el hijo de esa corriente que nació con el siglo XX: el psicoanálisis, Freud y Jung. Pelicula de muy pocos personajes y localizaciones, no casualmente una adaptación de la obra tatral del mismo autor que firma el guión, Christopher Hampton. Densa en sus diálogos. De esas peliculas en las que uno estaría todo el rato dándole al pause para reflexionar sobre algunas frases. Es inevitable que falte ese minimo tiempo para digerir esos medidos diálogos. Pero aun así, en ningún momento se hace pesada ni tediosa, aunque cueste algo acostumbrarse a su ritmo al principio. Tampoco es fría, porque sabe solapar con auténtica maestría y dosificación las teorías de sus personajes con el viaje emocional que experimenta su protagonista, un regio Fassbender encarnando a Carl Gustav Jung. Eso sí, destaco el reparto al completo. Estan todos espléndidos.
Otro innegable atractivo del film es su imponente dirección artística. Verdaderamente exquisita toda la recreación de la época: localizaciones, interiores y vestuario están sobresalientes.
Y ya me diréis. A mi la peli me deja un sabor. En una época en la que el sexo masculino seguía pavoneándose de abanderar casi con total exclusividad los méritos del progreso, la mujer asomaba ya la cabeza de una manera sumamente poderosa. Los papeles de la mujer de Jung y de la propia Knightley son para mí los que contienen las mejores perlas. Muchos puros en boca y sermones algo fanfarrones, cuando en realidad son ellas las que mediante finísimos pero firmes hilos dominan el consciente y el subconsciente. Pura inteligencia.

PARA: Interesados en entender al ser humano
ABSTENERSE: Los que evitan el cine inteligente