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lunes, 26 de marzo de 2012

La invención de Hugo

Cartelera:
La invención de Hugo (2011), Martin Scorsese


Esta película es un gran ejemplo de lo que está ocurriendo con el cine desde hace ya tiempo. Y no deja de ser paradógico que se centre en la figura de uno de los primeros grandes creadores de sueños gracias al cine.
Me refiero al imparable avance que la técnica digital ha supuesto para disfrutar de la imagen. De exquisitas imágenes. Un deleite para nuestros ojos en manos expertas como las de Mr.Scorsese. Pero el problema es que las historias no avanzan a la misma velocidad.
El film habla del origen del cine como instrumento para conmovernos. Sin duda, el cine que más nos marca es el que nos emociona. Ahí cada uno pone su listón, pero en este caso está colocado a un nivel obviamente infantil, fruto de la adaptación del texto original. Lo que acaba dando a la peli un aire, por momentos, demasiado cursi.
Esta bien el homenaje a Melies, sin duda. Es un placer descubrir algo más de su mundo y uno no puede más que quitarse el sombrero ante uno de esos hombres que contribuyó incuestionablemente a hacer avanzar a la humanidad, convirtiendo un curioso invento francés en un instrumento para hacer volar nuestros sueños.
Pero lo que se echa en falta es que todo ese torrente de medios puedan ensamblarse más a menudo con historias algo más trascendentales. No digo que ésta lo tuviese que ser, sino que, como subrayaba, la tendencia parece ser dedicar todo el esfuerzo del mundo a la producción y menos a la creación. Curiosamente, para lo arbitrarios que suelen ser, los últimos Oscars la premiaron en 5 categorías de carácter exclusivamente técnico.
Con todo ello, algunas escenas son realmente deslumbrantes. Para muestra el maravilloso travelling inicial que nos acompaña hasta el corazón de esa estación de un mágico París.

PARA: nostálgicos algo ñoños pudiendo ir acompañados de los jovencitos de la casa
ABSTENERSE: saturados de cine en 3D

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Drive

Pre-estreno:
Drive (2011), Nicolas Winding Refn


Venir precedida de un premio tan importante como el del mejor director en el pasado festival de Cannes es una señora carta de presentación. Lo sospechoso era que el trailer desprendía un claro olor a cine comercial americano, aunque Cannes nunca le ha dado realmente la espalda que digamos. Lo que está claro (desde ahora y desde siempre) es que una cosa es el trailer y otra la peli. Y en esto los americanos son los indiscutibles reyes. Pero vamos de una vez a lo que cuenta.
El inicio es brillante. En 10 min, y sin que haya abierto casi la boca, sabemos perfectamente cómo es la vida de este protagonista sin nombre. Todo envuelto en buena música y un aire que enseguida asociamos más al buen cine indie que al de acción puro y duro. El guión contiene alguna de esas pequeñas perlas que, bien plantadas, nos anuncian lo que va a ocurrir sin que los diálogos lo indiquen específicamente.
Cine negro bien cosido. Pero tampoco especialmente original. Formado por piezas de un puzle que tenemos la impresión de haber completado ya anteriormente, pero eso no evita lo más mínimo que disfrutemos montándolo. Sobretodo en su segunda mitad. A partir del desencadenante y acelerador de la historia la cosa cambia, pues la primera mitad no está ni mucho menos a la altura de ese inicio prometedor. Asistimos a un buen thriller, cargado de todos los ingredientes que se le piden al género. O casi todos. No deja de sorprender que lo que más se eche en falta, precisamente en este caso, sea alguna escena más sobre ruedas. En eso nos deja algo frustrados, porque las que hay estan muy bien integradas en la historia, y te mantienen pegado a la butaca.
En fín, que se reconocen claramente huellas de Tarantino o de los Coen, pero el aroma es de Scorsese. Violencia, personajes oscuros, melancolía, descenso a los infiernos. Todos ellos elementos que nos traen recuerdos de algun clásico al volante del cine independiente americano. Y no precisamente de un glamuroso conductor de carreras, o de doblajes, sino (como ya habréis adivinado) de un inolvidable taxista.

PARA: incondicionales del cine negro
ABSTENERSE: meros perseguidores de cine de acción en la carretera