Cartelera:
Arrugas (2011), Ignacio Ferreras
El cine de animación no ha sido de los más visitados por mi parte, pero visto lo visto ojalá tuviesemos más oferta como la que nos ocupa.
Para muestra, la primera escena. En 2 minutos, y sin salir de una habitación, pero saliendo (me entenderán los que la vean), nos introduce de lleno muy hábilmente en la situación de nuestro protagonista con toda su carga dramática. No hacen falta previos, ni rodeos, ni entornos, ni introducciones. Eso es cine. Animado, o no, es lo de menos. Y es una gran noticia que la academia del cine español se decidiera a reconocerla con el Goya al mejor guión adaptado, sobre la obra del mismo título de Paco Roca, premio nacional nacional del comic en 2008.
A partir de ese instante inicial acudimos a lo que para muchos será una presentación de lo que es uno de los lugares más tristes pero necesarios, y deshumanizados pero de compleja solución: una residencia para gente mayor.
En esa etapa del film nosotros no lo sabemos, pero mientras tomamos conciencia de esa realidad los guionistas nos van plantando toda una serie de situaciones que recogeremos en la segunda mitad.
Situaciones que adquirirán una profunda carga emotiva por el cambio de protagonismo entre nuestros dos personajes principales. Una entrega como el testigo en una carrera de obstáculos. Como en la vida.
Lo que al principio entendemos como una cruda ley de vida, a muchos ojos inevitable, se convierte en un canto a la dignidad del ser humano. Una dignidad que halla su camino gracias a la comprensión de otro ser humano. Gracias a la amistad.
Como siempre, intento buscarle algún punto en el que aportar mi granito de arena. Y en este caso está en algo tan levemente trascendental como el título. Podrían haber encontrado otros mucho mejores. Quizás es una oportunidad perdida para haber universalizado un poco la conciencia alrededor de este drama de la gente mayor, pues toca un tema del que bien se podrían hacer eco todas las personas con capacidad para ayudar.
Todavía está en el cine y en Filmin. No os la perdáis.
PARA: quien guste del buen cine dramático, poco frecuente en animación
ABSTENERSE: los que acuden al cine a recibir su dosis de adrenalina
La vida es un guión que unos leen y otros interpretan, pero que sólo tú escribes. Está en tu mano.
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martes, 20 de marzo de 2012
jueves, 16 de febrero de 2012
Goyas 2012
Las cuatro películas favoritas
Aquí os dejo mis comments de las 4 principales candidatas:
Yo, sin duda, me quedo con No habrá Paz, aunque Blackthorn no estaría mal que ganase. Sin embargo, me temo que vamos a asistir a una puesta en escena de la reconciliación del Sr. Almodóvar con la academia, con paseo triunfal y alfombra roja de por medio. Veremos.
Aquí os dejo mis comments de las 4 principales candidatas:
Yo, sin duda, me quedo con No habrá Paz, aunque Blackthorn no estaría mal que ganase. Sin embargo, me temo que vamos a asistir a una puesta en escena de la reconciliación del Sr. Almodóvar con la academia, con paseo triunfal y alfombra roja de por medio. Veremos.
La piel que habito
A la venta:
La piel que habito (2011), Pedro Almodóvar
Yo lo siento. Las películas de este director no me acaban de traspasar la epidermis. Como en toda regla, valen grandes excepciones como Hable con ella o, especialmente, Todo sobre mi madre.
Una cosa sí le he venido reconociendo de manera creciente. La factura de sus films es cada vez más depurada y preciosista. No hay otro director en este país que alcance su nivel a la hora de crear unos espacios, básicamente interiores, repletos de un alud de colores y una plasticidad visual tal, que la fotografía del genial Alcaine hace brillar magníficamente. A ello suele añadirle unos acabados muy sofisticados y profesionales en materia de vestuario, maquillaje y música, de su inseparable Alberto Iglesias. También tiene puntos muy especiales de detallismo. ¿A que pocos habíais visto que la tipografía tiene piel?. Y no olvidemos añadir un capítulo nada desdeñable, que digamos: el de las interpretaciones. Consigue que hasta el habitualmente histriónico Sr. Banderas se modere, ofreciendo un sólido retrato de su personaje. Y Elena Anaya esta interesante.
Bueno, ¿pues dónde está el problema? Evidentemente, en el guión. Historias a cual más rocambolesca. Reconozco que en muchas consigue arrancarme sensaciones, habitualmente en forma de risa sobre lo absurdo. Pero lo que nunca consigue es llegarme. No me conmueve, ni me provoca nada que a mi me justifique ver sus peliculas.
Lo del guión es para darle de comer aparte. Ya no sólo por la historia en sí, que tela. En este caso hasta se puede excusar en el hecho de ser una adaptación, que le va como anillo al dedo, eso sí. Me refiero al hecho de que en este último caso me transmite la impresión de querer demostrar que está de vuelta de todo. Como es Almodóvar, puede hacer lo que le plazca. En medio de un aparente thriller, inserta un ingerto de comedia y se queda tan ancho. Pero mi pasaje favorito es el relato que la Paredes suelta a mitad peli. Ale. Como no sé (o no quiero) contarlo de otra manera, pues le meto el discursito que no pinta ni con cola y así me paso por el forro los buenos cánones del guión bien escrito.
Pues eso. Que a estas alturas, ya no creo que este señor consiga nunca habitar mi piel.
PARA: Publicus almodovarianus
ABSTENERSE: el que no haya visto nunca una peli suya
La piel que habito (2011), Pedro Almodóvar
Yo lo siento. Las películas de este director no me acaban de traspasar la epidermis. Como en toda regla, valen grandes excepciones como Hable con ella o, especialmente, Todo sobre mi madre.
Una cosa sí le he venido reconociendo de manera creciente. La factura de sus films es cada vez más depurada y preciosista. No hay otro director en este país que alcance su nivel a la hora de crear unos espacios, básicamente interiores, repletos de un alud de colores y una plasticidad visual tal, que la fotografía del genial Alcaine hace brillar magníficamente. A ello suele añadirle unos acabados muy sofisticados y profesionales en materia de vestuario, maquillaje y música, de su inseparable Alberto Iglesias. También tiene puntos muy especiales de detallismo. ¿A que pocos habíais visto que la tipografía tiene piel?. Y no olvidemos añadir un capítulo nada desdeñable, que digamos: el de las interpretaciones. Consigue que hasta el habitualmente histriónico Sr. Banderas se modere, ofreciendo un sólido retrato de su personaje. Y Elena Anaya esta interesante.
Bueno, ¿pues dónde está el problema? Evidentemente, en el guión. Historias a cual más rocambolesca. Reconozco que en muchas consigue arrancarme sensaciones, habitualmente en forma de risa sobre lo absurdo. Pero lo que nunca consigue es llegarme. No me conmueve, ni me provoca nada que a mi me justifique ver sus peliculas.
Lo del guión es para darle de comer aparte. Ya no sólo por la historia en sí, que tela. En este caso hasta se puede excusar en el hecho de ser una adaptación, que le va como anillo al dedo, eso sí. Me refiero al hecho de que en este último caso me transmite la impresión de querer demostrar que está de vuelta de todo. Como es Almodóvar, puede hacer lo que le plazca. En medio de un aparente thriller, inserta un ingerto de comedia y se queda tan ancho. Pero mi pasaje favorito es el relato que la Paredes suelta a mitad peli. Ale. Como no sé (o no quiero) contarlo de otra manera, pues le meto el discursito que no pinta ni con cola y así me paso por el forro los buenos cánones del guión bien escrito.
Pues eso. Que a estas alturas, ya no creo que este señor consiga nunca habitar mi piel.
PARA: Publicus almodovarianus
ABSTENERSE: el que no haya visto nunca una peli suya
miércoles, 1 de febrero de 2012
Blackthorn. Sin destino
Cartelera:
Blackthorn. Sin destino (2011), Mateo Gil
Ésta es la primera película del blog en la que tengo el honor de conocer al coproductor, Ibón Cormenzana. No por eso me temblará el pulso jeje.
Quizás la menos esperada a la fiesta de nominaciones de los Goya 2012. Aunque pueda parecer que un western crepuscular al estilo americano, producido en España y rodado en Bolivia, sea carne de malas estadísticas, hay que descubrirse ante esta "nueva" productora que es Arcadia Motion Pictures. Rodado en inglés, estamos ante un film que ha conseguido sumar una rentable taquilla a nivel internacional. Buena estrategia, a la que seguirán nuevos títulos. Doy fe, por mi actual colaboración con ellos como guionista en un nuevo proyecto.
Es notable que 20 años después de Sin perdón, todavía haya obras que coman y beban de ella. A eso le llamo yo un clásico contemporáneo. En este caso, y ya que hablamos de comida, diría que nos hallamos ante una historia presentada al espectador a fuego lento. Y claro, aquel que pretenda degustarla a los 20 minutos de película (por decir) la escupirá por encontrarla cruda y sosa. ¿Es eso una crítica? Pues, con los tiempos que corren, sí. ¿Por qué? Porque desgraciadamente mucha gente no la verá en el cine. Y eso tiene una cruda (precisamente) consecuencia: que la paren y digan "luego seguiré...".
Pero si dejamos que la olla hierva encontraremos ingredientes y salsa muy familiares en una combinación propia y bien aderezada, que nos dejará un regusto de buen cine. Como digo, aunque haya tópicos, atesora algunas señas de identidad por las que se recuerda una obra. Sin duda, memorable la secuencia del Salar de Uyani.
Otro aspecto que desprende un más que entrañable aroma al puchero es el tratamiento que el guión hace del envejecimiento, tanto del protagonista como del inspector. Es muy de agradecer que en la locura del mundo actual se nos recuerde, de vez en cuando, que las cosas podrían ser de otra manera si tuviésemos más presente que somos personas. Aunque necesitemos para ello la perspectiva de la edad.
Mis respetos para Mateo Gil, eterno colaborador de Don Alejandro Amenábar. En su conjunto, sumando música, fotografía, arte, interpretaciones (grande Sam Shepard) y guión, el resultado mejora en mucho a la inmensa mayoría de continuadores de esa obra maestra de Mr. Eastwood.
PARA: los que les guste cocinar a fuego lento y luego tumbarse en el sofá a ver una buena peli.
ABSTENERSE: ese tipo de espectadores fast food, a los que les quema la silla si la cosa tarda en "arrancar".
Blackthorn. Sin destino (2011), Mateo Gil
Ésta es la primera película del blog en la que tengo el honor de conocer al coproductor, Ibón Cormenzana. No por eso me temblará el pulso jeje.
Quizás la menos esperada a la fiesta de nominaciones de los Goya 2012. Aunque pueda parecer que un western crepuscular al estilo americano, producido en España y rodado en Bolivia, sea carne de malas estadísticas, hay que descubrirse ante esta "nueva" productora que es Arcadia Motion Pictures. Rodado en inglés, estamos ante un film que ha conseguido sumar una rentable taquilla a nivel internacional. Buena estrategia, a la que seguirán nuevos títulos. Doy fe, por mi actual colaboración con ellos como guionista en un nuevo proyecto.
Es notable que 20 años después de Sin perdón, todavía haya obras que coman y beban de ella. A eso le llamo yo un clásico contemporáneo. En este caso, y ya que hablamos de comida, diría que nos hallamos ante una historia presentada al espectador a fuego lento. Y claro, aquel que pretenda degustarla a los 20 minutos de película (por decir) la escupirá por encontrarla cruda y sosa. ¿Es eso una crítica? Pues, con los tiempos que corren, sí. ¿Por qué? Porque desgraciadamente mucha gente no la verá en el cine. Y eso tiene una cruda (precisamente) consecuencia: que la paren y digan "luego seguiré...".
Pero si dejamos que la olla hierva encontraremos ingredientes y salsa muy familiares en una combinación propia y bien aderezada, que nos dejará un regusto de buen cine. Como digo, aunque haya tópicos, atesora algunas señas de identidad por las que se recuerda una obra. Sin duda, memorable la secuencia del Salar de Uyani.
Otro aspecto que desprende un más que entrañable aroma al puchero es el tratamiento que el guión hace del envejecimiento, tanto del protagonista como del inspector. Es muy de agradecer que en la locura del mundo actual se nos recuerde, de vez en cuando, que las cosas podrían ser de otra manera si tuviésemos más presente que somos personas. Aunque necesitemos para ello la perspectiva de la edad.
Mis respetos para Mateo Gil, eterno colaborador de Don Alejandro Amenábar. En su conjunto, sumando música, fotografía, arte, interpretaciones (grande Sam Shepard) y guión, el resultado mejora en mucho a la inmensa mayoría de continuadores de esa obra maestra de Mr. Eastwood.
PARA: los que les guste cocinar a fuego lento y luego tumbarse en el sofá a ver una buena peli.
ABSTENERSE: ese tipo de espectadores fast food, a los que les quema la silla si la cosa tarda en "arrancar".
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